jueves, 12 de abril de 2012

Caso de niño robado también en el Hospital de Don Benito


La Asamblea debate hoy los casos de niños robados

La Asociación de Afectados por Adopciones Irregulares pide la creación de una oficina y la ayuda de las instituciones

El pleno de la Asamblea de Extremadura debate hoy una propuesta de ayuda a la Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares (Anadir), a fin de que se les dote de una oficina de apoyo, la Administración autonómica colabore a través de todos sus departamentos con las personas afectadas, y se les abran también las puertas de otras administraciones.
Un juzgado de cada provincia ha iniciado una investigación para ver si existe delito, y si se puede determinar algún responsable del mismo, en sendas denuncias presentadas por familiares que buscan a sus hijos presuntamente robados o víctimas de adopciones irregulares, tras haber sido dados por muertos en hospitales adonde eran llevados por complicaciones de salud tras el parto. La mayoría de las denuncias sin embargo han sido archivadas.


A escala nacional, donde hay 1.500 casos presentados, las familias se han organizado en torno a Anadir, y en Extremadura son 50 los asociados, que han pedido ayuda a los grupos parlamentarios de la Asamblea para que la Junta les facilite una oficina donde poder organizarse.
En la región las acciones se han concretado en la presentación de nueve denuncias ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia, que decidió remitirlas a las fiscalías provinciales, cinco a Cáceres y cuatro a Badajoz.
Según Felisa Serra, coordinadora regional de Anadir, el patrón de los hechos suele ser parecido. Una mujer da a luz en una pequeña clínica u hospital local, donde acaban diciendo que el bebé tiene problemas de salud y hay que trasladarlo al hospital de la capital de provincia donde finalmente le cuentan que ha muerto y que además lo tiene que enterrar allí y no lo puede trasladar a su pueblo.
Son casos, relata ella, como el sucedido en un hospital de Don Benito en 1971, donde les contaron que el niño había que trasladarlo a Badajoz; en una maternidad de monjas en Almendralejo, también en Zafra, en Villafranca, en el antiguo hospital municipal de Mérida, y varios casos en Badajoz.
La propia Felisa Serra busca a su hermana. Su madre dio a luz en Vergara (Guipúzcoa) pero al niño se lo llevaron al hospital Nuestra Señora de Aránzazu en San Sebastián «y hasta ahora».
De las cinco denuncias presentadas en la región y remitidas a la Fiscalía provincial de Cáceres, tres han sido archivadas, una fue remitida a Madrid porque allí se produjo el nacimiento, y la quinta está abierta e investigándose.
En Badajoz son tres las archivadas, alguna de ellas después de haberse producido la exhumación de los restos y pruebas biológicas, y la cuarta está en el juzgado con diligencias previas abiertas.
Desconfían de lo oficial
La sección regional de la asociación Anadir pidió tiempo atrás reunirse con los tres grupos parlamentarios de la Asamblea, PP, PSOE e IU, y lo hizo con los dos últimos. Ha pedido ayuda para contar con una oficina cedida por la Junta donde recibir con discreción a las familias ya que las mismas, asegura Felisa Serra, huyen de las instancias oficiales por desconfianza. «Es que fueron un hospital y un médico los que les quitaron al niño».
En general son casos difíciles porque el paso del tiempo borra muchas pruebas, fallecen personas que podrían declarar o reconstruir hechos, y han desaparecido muchos documentos.
Para ayudarles, el Grupo Parlamentario Socialista de la Asamblea de Extremadura ha presentado una propuesta que se debate hoy, y a la cual el Grupo Popular ha presentado una enmienda que acepta el apoyo a Anadir pero rechaza que sea necesaria una oficina.

Fuente: www.hoy.es

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